Cada generación demanda liderazgo, demanda gente que sepa dirigirse a si mismo y a otros, que sepa a donde va, y que demuestre que tiene las habilidades para producir los resultados deseados. Ser líder es mucho más que ocupar una posición. Requiere adquirir capacidades, desarrollar otros líderes, trabajar en equipo, y sobre todo, requiere del desarrollo del carácter con el fin de lograr objetivos completos.
Hoy hay una necesidad muy grande del liderazgo, sin embargo, los candidatos son muy pocos. Pero, ¿Qué es el liderazgo? En el Internet podemos encontrar alrededor de doscientas definiciones. Todas son válidas.
Por ejemplo, el líder militar Bernard Montgomery dijo: Liderazgo es la capacidad y voluntad de reunir a hombres y mujeres para luchar por un propósito común, con un carácter que inspire confianza. John R. Mott, líder mundial en los círculos estudiantiles decía: Un líder es un hombre que conoce el camino, que puede mantener la delantera, y que logra que otros le sigan.
Un antiguo presidente estadounidense, Harry S. Truman señalo: Un líder es una persona que tiene la capacidad de hacer que otros hagan lo que no quieren hacer y que les guste. Y nosotros definimos el liderazgo como: La habilidad para ver una realidad que necesita ser cambiada, y actuar para producir el cambio.
Aunque estas definiciones suenan muy simples, la realidad es que llevar a cabo la función del liderazgo de manera efectiva, requiere de ciertas habilidades claves.
1. La habilidad para construir una visión. Ningún líder podrá lograr resultados extraordinarios, si no tiene una clara visión del objetivo que quiere lograr, pues sin ella, corre el riesgo de hacer el trabajo de forma incorrecta, a pesar de sus mejores intenciones. En un sentido real, el liderazgo exitoso inicia con la visión del futuro que se quiere lograr.
2. La habilidad para compartir la visión con otros. La visión, la imagen del objetivo que se pretende lograr, debe transformarse en una visión general, que los demás la hagan suya y que la ejecuten.
Los líderes deben trabajar para crear la energía emocional que la gente requiere para lograr que la visión sea compartida, porque en ocasiones la perspectiva del cambio es tan atemorizante, que la gente necesita la perspectiva de un incuestionable mejor futuro. Y mientras más fuerte sea la visión del futuro, mayor será la posibilidad de que la gente la acepte.
3. La habilidad para construir un equipo. Generar la cultura de trabajo en equipo debe ser una de las primeras prioridades de un líder.
El fin, conjugar el conocimiento, talento y habilidades de sus miembros para que logren un objetivo mucho mayor, al que cualquiera de ellos podría lograr individualmente. Con trabajo en equipo se obtienen mejores resultados, se genera una mejor interacción en los sistemas de trabajo y hay un mayor crecimiento para todos, porque se educan, apoyan e inspiran entre sí.
4. La habilidad para crear un plan y una estrategia que contribuyan a mantener el enfoque. Es como tener un plano estructurado donde cada detalle está especificado para construir el edificio del éxito. Hay quienes no tienen ni siquiera un apunte. Esto provoca muchas distracciones y evita mantener el enfoque. Un plan estructurado nos dice cual es el orden de las cosas, que se debe hacer primero, y esto facilita el logro del objetivo.
5. La habilidad para hacer que ellos abracen la responsabilidad del cambio. Va ligado al compromiso. Es la responsabilidad la que los llevará a tomar las acciones necesarias para cambiar el estado de cosas que debe ser cambiado.
Las buenas intenciones son inútiles si se quedan allí. A menos que se actúe en ellas, sólo serán buenos deseos en la mente. Actuar con responsabilidad es lo que hace la diferencia, pero que el equipo la asuma, va en función a la capacidad del líder.
6. La habilidad para crear en el equipo altos niveles de compromiso. Algunos líderes le dan a la gente razones lógicas del por qué deben comprometerse a la acción. Semanas después ven que no lo hicieron. Para lograr altos niveles de acción, hay que conectar a la gente en espíritu y corazón con el compromiso.
Hay una gran diferencia entre interesarse en aportar algo, y establecer un compromiso. Cuando se aporta, se hace solo cuando las circunstancias lo permiten. Cuando existe el compromiso, todo se hace al 100% sin importar las circunstancias con el fin de lograr el objetivo.
7. La habilidad para desarrollar otros líderes. Un líder tiene diversas responsabilidades. La primera es trabajar de forma permanente en el desarrollo de su potencial y la construcción de su carácter; pero otra muy importante, es reproducirse de manera efectiva en otros líderes.
Ser efectivo como líder requiere del desarrollo de estas habilidades, es un proceso de toda la vida que requiere de aprendizaje, equivocaciones, rotundos fracasos y gran determinación. Pero si estás comprometido a convertirte en un líder extraordinario, debes hacer que cada día cuente, haciendo del liderazgo un tema de estudio que luego lleves a la práctica. Aquí estaremos contribuyendo contigo.
La acciones de la semana:
1. Reflexiona e intenta comprender la profundidad de este artículo.
2. Compártelo con alguien más, pídele sus puntos de vista. Es decir, “inscribe” a otros en esta conversación.
3. Muévete como lo hace un auténtico líder: Conéctate con el corazón de la gente contribuyendo a su crecimiento.
“Los líderes se distinguen de los demás por su constante apetito de conocimientos y experiencias, y a medida que su mundo se amplía y se vuelve más complejo, sus medios de comprensión también se multiplican y refinan.”
Warren Bennis. Profesor estadounidense experto en liderazgo y administración de negocios. (1925 - )
Contribuyendo a tu éxito:
Alexander González y José Luis Taddei
Cofundadores de EducacionInteligente.Com